El almacenamiento de residuos peligrosos es una etapa temporal dentro de su gestión integral. Comienza cuando el residuo se genera y finaliza cuando es retirado para su tratamiento, recuperación, valorización o disposición final.
Durante este período, la empresa debe evitar derrames, mezclas incompatibles, incendios, exposiciones del personal y cualquier liberación que pueda afectar el suelo, el agua, la atmósfera o la salud de las personas.
Ley Nacional 24.051 así como otras normativas ambientales, establecen que los generadores deben separar adecuadamente los residuos peligrosos, evitar la mezcla de corrientes incompatibles, utilizar recipientes apropiados e identificar, numerar y fechar cada recipiente.
Por su parte, la Resolución 177/2017 determina las condiciones mínimas que deben cumplir los sectores destinados al almacenamiento transitorio dentro del régimen nacional. Estas exigencias pueden complementarse con normas provinciales, municipales, laborales y de prevención de incendios.
A continuación, desde Quimiguay explicamos los principales pasos para almacenar correctamente los residuos peligrosos generados por una empresa.

1. Identificar y clasificar los residuos peligrosos
El primer paso consiste en identificar cada corriente de residuos producida por los procesos, las operaciones de mantenimiento, la limpieza de equipos, los laboratorios, los talleres y las actividades auxiliares del establecimiento. Para determinar si un residuo es peligroso deben analizarse:
- Su proceso de origen.
- Su composición física y química.
- Las sustancias utilizadas durante el proceso.
- Su concentración.
- Las categorías sometidas a control.
- Sus características de peligrosidad.
- Los resultados de análisis de laboratorio, cuando sean necesarios.
La clasificación no debe basarse únicamente en la apariencia, el estado físico o el nombre comercial del residuo. Cuando su composición sea desconocida o variable, corresponde realizar una caracterización técnica antes de definir cómo almacenarlo y tratarlo.
Algunos residuos peligrosos generados habitualmente por las empresas son:
- Aceites lubricantes usados.
- Mezclas de hidrocarburos y agua.
- Solventes agotados.
- Pinturas, barnices, tintas y adhesivos.
- Barros industriales.
- Envases contaminados.
- Filtros, trapos y materiales absorbentes contaminados.
- Ácidos y bases agotados.
- Productos químicos vencidos.
- Baterías y acumuladores.
- Tierras afectadas por derrames.
2. Separar las diferentes corrientes
Los residuos peligrosos deben separarse desde el punto en el que se generan. No corresponde reunirlos en un mismo recipiente por el solo hecho de pertenecer a esta categoría. La segregación debe considerar:
- Composición química.
- Estado físico.
- Características de peligrosidad.
- Compatibilidad entre sustancias.
- Categoría sometida a control.
- Tratamiento o destino posterior.
- Posibilidad de recuperación o valorización.
La mezcla de residuos incompatibles puede generar reacciones químicas, liberación de gases, aumento de temperatura, incendios, explosiones o incremento de la toxicidad.
Tampoco deben mezclarse residuos peligrosos con residuos comunes. Esta práctica no reduce la peligrosidad, sino que puede contaminar toda la corriente y aumentar la cantidad de material que requiere una gestión especial.
3. Utilizar recipientes adecuados
Una vez identificados y separados, los residuos deben colocarse en recipientes estancos, cerrados y compatibles con su contenido. Los envases o contenedores deben:
- Ser químicamente compatible con el residuo peligroso a contener
- Encontrarse en buenas condiciones.
- Carecer de fisuras, perforaciones, corrosión o pérdidas.
- Permanecer cerrados cuando no se estén utilizando.
- Evitar derrames, emisiones y contactos accidentales.
- Poseer una capacidad adecuada.
- Permitir una manipulación segura.
No debe utilizarse un recipiente que haya contenido previamente una sustancia incompatible, salvo que haya sido acondicionado mediante un procedimiento técnicamente apropiado. En los puntos de generación —por ejemplo, un taller, laboratorio o sector productivo— cada recipiente también debe estar identificado mientras permanece en uso.
4. Rotular, numerar y fechar cada recipiente
Los recipientes deben contar con rótulos indelebles, inalterables y visibles. Según la Resolución 177/2017, la identificación correspondiente al almacenamiento de los generadores debe incluir:
- Descripción del residuo.
- Categoría sometida a control identificada con la letra Y.
- Característica de peligrosidad identificada con la letra H.
- Nombre del generador.
Además, la Ley 24.051 establece que los recipientes deben numerarse y fecharse conforme a las disposiciones de la autoridad competente. Para fortalecer la trazabilidad interna también puede incorporarse:
- Área o proceso de origen.
- Fecha de inicio del almacenamiento.
- Código interno.
- Cantidad estimada.
- Riesgos principales.
- Instrucciones especiales de manipulación.
No deben utilizarse descripciones imprecisas como “residuos varios”, “productos químicos” o “líquidos contaminados” cuando sea posible efectuar una identificación más específica.
5. Trasladar los recipientes al sector de almacenamiento
Una vez acondicionados, los recipientes deben trasladarse desde el punto de generación hasta el sector destinado al almacenamiento transitorio. El movimiento interno debe realizarse mediante procedimientos que reduzcan el riesgo de:
- Caídas.
- Golpes.
- Vuelcos.
- Derrames.
- Rotura de envases.
- Exposición del personal.
- Contacto entre sustancias incompatibles.
Los carros, equipos de elevación o elementos utilizados deben resultar adecuados para el peso, el tamaño y las características de los recipientes. Antes del traslado se debe comprobar que cada recipiente se encuentre cerrado, para evitar cualquier pérdida o derrame, debe estar correctamente rotulado y sin pérdidas visibles.
6. Acondicionar un sector exclusivo para el almacenamiento
La Resolución 177/2017 dispone que el sector de almacenamiento de un generador debe encontrarse claramente delimitado, identificado y con acceso restringido. La cartelería debe indicar:
“ACCESO RESTRINGIDO – ALMACENAMIENTO DE RESIDUOS PELIGROSOS”
Además, el sector debe cumplir las siguientes condiciones mínimas como la separación con otras áreas de la empresa y debe estar separado de sectores destinados a otros usos, respetando distancias adecuadas según los riesgos existentes.
Los residuos no deben entrar en contacto ni mezclarse con:
- Materias primas.
- Insumos.
- Productos terminados.
- Residuos no peligrosos.
- Alimentos.
- Elementos de uso general.
- Piso o base impermeable
El sector debe contar con un piso o una base impermeable que evite la infiltración de líquidos hacia el suelo. El material utilizado debe resultar compatible con los residuos almacenados y permitir una limpieza segura.
Protección frente a las condiciones meteorológicas
El espacio debe estar techado o contar con medios que protejan los residuos de la lluvia, la radiación solar y otras condiciones meteorológicas que puedan deteriorar los recipientes o alterar su contenido.
Sistema de contención de derrames
El sector debe poseer un sistema de colección, captación y contención de posibles derrames. Este sistema no debe estar conectado con:
- Desagües pluviales.
- Desagües cloacales.
- Cursos de agua.
- Suelo natural.
Cuando se utilicen rejillas o canales de captación, deben contar con las protecciones correspondientes.
Dimensiones apropiadas
El tamaño del sector debe guardar relación con:
- La cantidad de residuos generados.
- El tamaño de los recipientes.
- La periodicidad de los retiros.
- Las necesidades de segregación.
- El espacio necesario para inspeccionar y manipular los residuos.
- El almacenamiento no debe superar la capacidad operativa del sector.
Circulación interna
Los recipientes deben ordenarse de forma que puedan contabilizarse e inspeccionarse con facilidad. La Resolución 177/2017 establece pasajes de, como mínimo, un metro de ancho para acceder a los recipientes y verificar su estado.
Acceso restringido
Solamente debe ingresar personal autorizado y capacitado. Las visitas, los proveedores y las personas ajenas a la operación no deben acceder al sector sin autorización y acompañamiento.
7. Ordenar los residuos según su compatibilidad
Dentro del sector, los residuos deben organizarse de acuerdo con su composición y peligrosidad. Las corrientes incompatibles deben mantenerse separadas mediante distancias adecuadas, sectores diferenciados o barreras compatibles. El ordenamiento debe permitir:
- Identificar rápidamente cada corriente.
- Comprobar la cantidad almacenada.
- Inspeccionar los recipientes.
- Detectar pérdidas o deformaciones.
- Retirar un recipiente sin mover innecesariamente los demás.
- Acceder con los elementos de respuesta ante emergencias.
- Mantener libres las vías de circulación.
Las estibas deben definirse según el peso, la resistencia de los envases y el tipo de residuo. No deben alcanzar alturas que puedan provocar caídas, deformaciones o roturas.
Las condiciones adicionales de ventilación, protección contra incendios y seguridad eléctrica deben determinarse de acuerdo con las características del residuo, la evaluación de riesgos y las normas aplicables al establecimiento.
8. Mantener controles y registros internos
La empresa debe conocer en todo momento qué residuos se encuentran almacenados, en qué cantidad y desde qué fecha. Para ello, es recomendable mantener un registro que incluya:
- Identificación del residuo.
- Categoría sometida a control.
- Fecha de generación.
- Número del recipiente.
- Cantidad almacenada.
- Sector de origen.
- Estado del recipiente.
- Fecha prevista de retiro.
- Transportista asignado.
- Operador de destino.
- Número de manifiesto.
También deben efectuarse inspecciones periódicas para detectar:
- Pérdidas.
- Corrosión.
- Recipientes deformados.
- Rótulos deteriorados.
- Tapas o cierres defectuosos.
- Acumulación excesiva.
- Residuos ubicados en sectores incorrectos.
- Obstrucciones en las vías de circulación.
- Deficiencias en los sistemas de contención.
9. Capacitar al personal y preparar la respuesta ante emergencias
El personal responsable debe recibir capacitación acorde con las tareas realizadas y los riesgos presentes. La formación debe abarcar:
- Identificación de residuos.
- Separación de corrientes.
- Compatibilidad química.
- Envasado y rotulado.
- Manipulación de recipientes.
- Procedimientos de carga y descarga.
- Uso de elementos de protección personal.
- Control inicial de derrames.
- Comunicación de incidentes.
- Evacuación.
- Gestión de los materiales utilizados durante una emergencia.
Los elementos de protección personal deben seleccionarse a partir de la evaluación de riesgos. Pueden incluir guantes, protección ocular, calzado de seguridad, indumentaria de protección y equipos respiratorios cuando las características del residuo lo requieran.
Dentro del sector debe estar prohibido:
- Comer.
- Beber.
- Fumar.
- Realizar trabajos no autorizados.
- Generar fuentes de ignición cuando existan materiales inflamables.
La empresa también debe contar con un plan de contingencias que determine responsables, recursos, procedimientos de comunicación y acciones frente a derrames, incendios, exposiciones o reacciones químicas.
Los materiales absorbentes, envases y elementos utilizados para controlar un incidente pueden adquirir la condición de residuos peligrosos y deben gestionarse de acuerdo con sus características.
10. Minimizar el tiempo de almacenamiento
El almacenamiento debe ser transitorio y considerarse una etapa previa al transporte, tratamiento, recuperación o disposición final. No corresponde acumular residuos de manera indefinida ni utilizar el depósito como solución permanente. La empresa debe programar los retiros teniendo en cuenta:
- La cantidad generada.
- La capacidad del sector.
- Los riesgos de cada corriente.
- Los límites establecidos por la autoridad competente.
- La frecuencia operativa del transportista.
- La capacidad del operador de destino.
Los plazos permitidos pueden variar según la jurisdicción, el tipo de residuo y las condiciones de la autorización. Por lo tanto, deben verificarse las exigencias nacionales, provinciales y municipales aplicables.
11. Entregar los residuos a empresas autorizadas
Los residuos que no sean tratados en una planta propia debidamente habilitada deben entregarse a transportistas y operadores autorizados. Antes de contratar el servicio, el generador debe comprobar:
- Vigencia de las habilitaciones.
- Categorías de residuos autorizadas.
- Vehículos habilitados.
- Alcance territorial de la autorización.
- Planta de tratamiento o destino declarada.
- Capacidad del operador para recibir esa corriente.
- Existencia del Certificado Ambiental Anual cuando corresponda.
El traslado debe documentarse mediante el manifiesto de residuos peligrosos. Este instrumento identifica al generador, al transportista y al operador, además de registrar el tipo de residuo, la cantidad trasladada y el tratamiento o destino previsto.
La empresa generadora debe conservar el manifiesto y verificar que el circuito quede cerrado con la recepción y el tratamiento correspondiente.
Coordiná el retiro con un transportista autorizado
Quimiguay es transportista autorizado de residuos peligrosos y cuenta con capacidad operativa para realizar su recolección y traslado conforme a la normativa aplicable. Contactanos para coordinar el retiro y asegurar una gestión documentada y trazable desde el establecimiento generador hasta el operador autorizado de destino.
Quimiguay brinda servicios vinculados con la recolección, el transporte y la gestión de residuos peligrosos. Para solicitar información o coordinar un servicio, puede comunicarse al teléfono +54 9 11 6400-3822 o escribir a info@quimiguay.com.ar.

